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Finanzas públicas en México 2026: un año clave para la planeación empresarial

  • ggcmarketing1
  • 16 ene
  • 2 Min. de lectura
Contenido basado en el artículo de Dainzú Patiño, periodista especializada en impuestos y dinero público, publicado en Expansión.
Contenido basado en el artículo de Dainzú Patiño, periodista especializada en impuestos y dinero público, publicado en Expansión.

Panorama general: por qué 2026 será un año fiscalmente retador

El 2026 se perfila como uno de los años más complejos para las finanzas públicas de México. De acuerdo con un análisis publicado por Expansión, el gobierno federal enfrentará un presupuesto altamente presionado, con un margen de maniobra reducido y una fuerte dependencia del financiamiento.

Para las empresas, este contexto no es menor: cuando el Estado opera con recursos limitados, suelen aparecer ajustes en política fiscal, cambios regulatorios o una mayor fiscalización.

Un presupuesto sostenido por deuda

Para 2026, el gasto público total se estima en 10.19 billones de pesos. De ese monto, 1.47 billones de pesos (14.4%) provendrán de financiamiento, es decir, deuda.

En términos prácticos, esto implica que el gobierno deberá endeudarse alrededor de 2,000 millones de pesos diarios para cubrir sus compromisos básicos.

Este nivel de dependencia del financiamiento refleja un déficit estructural: los ingresos públicos no alcanzan para cubrir el gasto comprometido.


El costo creciente de la deuda

Otro punto crítico es el pago de intereses. La deuda pública no solo crece, sino que también se vuelve más cara:

  • El gobierno ha recurrido a emisiones de deuda en mercados internacionales.

  • El pago de intereses alcanzará niveles históricamente altos.

Esto reduce el espacio fiscal disponible para inversión productiva, infraestructura o estímulos económicos, y obliga al Estado a priorizar el cumplimiento financiero sobre otros rubros.


Subsidios que presionan el gasto

Uno de los ejemplos más claros es el subsidio a la electricidad. Para mantener tarifas por debajo del costo real, el gobierno seguirá destinando recursos significativos a la CFE.

El problema es que este subsidio se vuelve cada vez más caro debido al aumento en el precio del gas natural, principal insumo para la generación eléctrica.


Pensiones: un gasto que no deja de crecer

Las pensiones y transferencias representan cerca de la mitad del gasto público. Su crecimiento ha sido acelerado:

  • En 2019, el gasto diario en pensiones era de poco más de 3,000 millones de pesos.

  • Para 2026, se proyecta en más de 5,400 millones de pesos diarios.

Este aumento constante reduce aún más la flexibilidad del presupuesto federal.


¿Qué significa este escenario para las empresas?

Un gobierno con finanzas públicas apretadas suele traducirse en:

  • Mayor presión recaudatoria.

  • Cambios en reglas fiscales o criterios de fiscalización.

  • Menor capacidad del Estado para incentivar la inversión o absorber choques económicos.

Para las empresas, la planeación financiera y fiscal se vuelve clave.


Conclusión

El 2026 será un año en el que la disciplina financiera no será opcional. Entender el contexto macroeconómico permite a las empresas anticiparse, ajustar estrategias y tomar decisiones con mayor información.

En entornos de alta presión fiscal, la prevención siempre es más rentable que la corrección.




Lee el artículo de Dainzú Patiño publicado en Expansión en el siguiente enlace

 
 
 

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